CHICLANA DE SEGURA


Lo primero que habrá de observar el viajero es la posición privilegiada en la que está ubicada Chiclana de Segura.


Sus 820 m. de altitud la convierten en una inusitada Atalaya, con unas impresionantes vistas a las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Sierra Nevada, Sierra de Alcaraz y Sierra Morena, mirador de las cuatro provincias: Ciudad Real, Granada, Albacete y Jaén. Su territorio es forestal, en la zona norte, en dos terceras partes de su extensión.


El tercio sur es fundamentalmente olivar y marca la actividad económica que es cien por cien agraria, con la ganadería, la caza y los trabajos forestales complementando al olivar. El área de monte es de repoblación de coníferas, coexistiendo con áreas de matorral, que encierra gran interés natural gracias a sus parajes, la flora y la fauna, destacando el entorno del río y embalse del Guadalmena y la riqueza de la actividad cinegética mayor y menor.

 
Ya en su casco urbano, podemos encontrar las peculiares construcciones excavadas en la piedra, sabiduría troglodítica que hace posible tener unas viviendas con una temperatura uniforme todo el año.
Podemos admirar la imponente edificación renacentista de la Encomienda o Casa de la Inquisición, donde en otros tiempos se celebraron los autos de fe y donde aun puede verse blasones de la Orden de Santiago.

 

VER FOTOS